Skip to main content

Ambas entidades celebraron haber cumplido los objetivos de su campaña y aprovecharon la ocasión para organizar dos mesas redondas encabezadas por diferentes profesionales del campo de los Derechos Humanos

Bajo el lema “Contra la tortura, sigamos en pie”, el Centro Sir[a] y el Grupo de Acción Comunitaria organizaron un acto desde el que reflexionar acerca de la tortura, sus límites y su puesta en práctica en distintos contextos. En una primera mesa, Pau Pérez Sales, director del Centro Sir[a], mantuvo un diálogo junto a Alberto Fernández Liria, psiquiatra y terapeuta, y Mahmud Sehwail, psiquiatra y director del Centro de Tratamiento y Rehabilitación para Víctimas de la Tortura (TRC) en Ramallah (Palestina). 

Mahmud compartió su relato como víctima de tortura por parte de las fuerzas de Israel, e hizo hincapié en cómo en este contexto de ocupación, los objetivos de esta práctica van mucho más allá del castigo físico de la población palestina. “La tortura no busca matar el cuerpo, sino matar el espíritu”, señalaba. Según el psiquiatra, la tortura aquí persigue cambiar el carácter y la conducta de las personas. Es decir, no sólo infundir miedo en las víctimas, sino también en su entorno y la sociedad de la que hacen parte. 

En esta línea, Pau Pérez insistió en que la tortura contemporánea es una practica cada vez más sutil, psicológica y ligada al entorno, encaminada a ejercer “un sometimiento y un control sobre la población». Según el psiquiatra, se trata de acciones que buscan diseñar sociedades y sistemas sin necesidad de tener que ejercer la violencia explícita. En este sentido, señala: ”tenemos que alejarnos del imaginario de aquellas torturas de los 70 practicadas en Chile o Argentina”. 

Romper los límites de la tortura 

En una segunda mesa, el director clínico del Centro Sir[a], Pau Pérez, moderó un debate acerca de los límites de la tortura y los malos tratos, del que participaron diferentes representantes de organizaciones ligadas a los Derechos Humanos. En adelante, Gabriela López, psicóloga y coordinadora del Centro Sir[a], Andrés Garcia Berrio, abogado penalista y codirector de Iridia, Javier Rubio, abogado de la cooperativa CAES, y Laia Serra, abogada y penalista. 

Gabriela López, psicóloga y coordinadora del Centro Sir[a], hizo hincapié en el impacto psicológico que tienen las condiciones de acogida de los espacios de retención migratoria en las personas en movimiento, y cómo estos atacan de manera sistemática su seguridad, su percepción del control e incluso su propia dignidad. Para ello, se basó en los resultados extraídos de las diferentes investigaciones realizadas junto al Grupo de Acción Comunitaria, en contextos como México, la Frontera Sur española o la isla de Lesbos, en Grecia.

Por su parte, Andrés Garcia Berrio, abogado penalista y codirector de Iridia, se centró en los entornos de maltrato en protesta, y cómo en estos espacios el uso de materiales antidisturbios generan una sensación de indefensión, estrés y miedo en las personas. 

Por otro lado, Javier Rubio, abogado de la cooperativa CAES, habló de la posibilidad de estudiar y comprender las condiciones de vida que se dan en la Cañada Real como un “Entorno Torturante”, entendiendo que se trata de una zona a la que se han restado progresivamente derechos. Según el abogado, “no solo se cortó la luz, sino que no hay ninguna voluntad de devolverla con la finalidad de imposibilitarles la vida”. 

Finalmente, Laia Serra, centró su intervención en las violencias que se dan en el entorno digital, y cómo estas lejos de entenderse como algo individual, deben interpretarse de forma transversal y como un ataque a la democracia. Laia Serra, que ya ha realizado conjuntamente periciales respaldadas por el concepto de “violencias digitales”, entiende que esta noción es un avance para la sociedad civil: “ Me parece que la tortura y el maltrato van evolucionando y adaptándose a los tiempos. Son conceptos que vamos trabajando de manera política entre todas. Estas periciales permite que pongamos nosotras nombres a los fenómenos”. 

Cierre musical 

Una vez concluidas las ponencias, la artista Eva Lou Frey realizó una actuación musical para todas las personas asistentes. Su trabajo puede seguirse a través de su cuenta de Instagram.

Leave a Reply

El Grupo de Acción Comunitaria es una organización de Derechos Humanos y Salud Mental vinculada al trabajo psicosocial y comunitario desde 1997. Durante más de 20 años, nos hemos dedicado a la formación, la investigación, la documentación y al acompañamiento psicosocial.

  • ¿Dónde estamos?

Grupo de Acción Comunitaria
Calle Pinos Baja, 41
28029 Madrid

gac.org@psicosocial.net